Encontro Paulista de Museos es buenísimo

Davidson Panis Kaseker*

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Fue el reto de restruturación del Museu Histórico de Itapeva que me ha traído por primera vez al Encontro Paulista de Museus (EPM), en el año 2010. Por alguna circunstancia que, sinceramente, no me acuerdo cual fue, no he participado de la primera edición en el 2009. A la época, yo actuava como Secretario Municipal, y por esa razón, respondía por los compromisos de políticas públicas de Cultura y Turismo. Desde allá participé de todos los demás encuentros. Primero como Representante Regional, a partir del 2011 ya en la condición de Representante Regional de la Región Administrativa de Sorocaba y, desde el 2013, como director del Sistema Estadual de Museus de São Paulo (SISEM-SP), en la organización del evento. Experimenté el EPM, desde al menos tres perspectivas distintas: como público, cómplice, y corresponsable por su organización y produción.

Al comienzo, cuándo la simples posibilidad de reunir centenas de profesionales del Interior del Estado, de la Costa y Capital ya era un logro, y compartir angústias alcanzaba relevancia, algo que no solamente ha producido un efecto catárquico como estimulava la discusión de medidas mitigatorias de las inmensas dificultades confrontadas en distintas proporciones por la mayoría de los museos.

La osadía de la arquitectura de Niemeyer, la vibración de las presentaciones artísticas y la exquisita culinária de la Abaçaí, bajo la batuta del maestro Toninho Macedo, han compuesto un ambiente de acogida irresistiblemente agradable. A la par de las conversaciones de los expertos, esa atmosfera expresaba la valorización y el reconocimiento de trabajadores que cotidianamente actuan en la superación de los obstáculos y adversidades de todo tipo.

Después de la ocurrencia del siniestro en el Memorial da América Latina, el EPM ha migrado a diferentes espacios y experimentó variados formatos. Las discusiones evolucionaron cada vez más en el camino de la construción de políticas públicas, ampliando fronteras por medio de asociaciones con instituciones nacionales y internacionales. La propia organización del Encontro, desde siempre compartida con el equipo de ACAM Portinari, amplió su carácter participativo, y cuentó con contribuciones de instituciones asociadas que lo engrandecían aún más.

A lo largo de ese camino, puedo testificar a través de múltiples miradas, que el EPM se consolidó como un lugar de intercambio de experiencias entre profesionales y investigadores, foro de debate acerca de políticas públicas del sector de museos y, especialmente, espacio de reflexión acerca de las prácticas y retos enfrentados por los museos en la escena paulista y brasileña. Pero lo que más importa es que, en su décima edición, el EPM sigue siendo esperado por miles de participantes como la ocasión de reencuentro con los amigos, la oportunidad de hacer nuevos amigos y, finalmente, de celebrar el afeto y respeto por el oficio de quien tiene la incumbencia y el compromiso de movilizar la memoria como fuente de transformación social.

¡Vida larga al EPM!


* Davidson Panis Kaseker tiene maestría en Museología en la Universidad de São Paulo (USP). Tiene especialización en Administración y en Turismo. Fue Secretario Municipal de la Cultura y Turismo en Itapeva (Estado de São Paulo) y Representante Regional de la Región Administrativa de Sorocaba en el Sistema Estadual de Museos (SISEM-SP). Es miembro de la Asociación Brasileña de Ecomuseos y Museos Comunitários (ABREMC). Desde 2013 es director del Grupo Técnico de Coordinación del SISEM-SP.